Visiones

Allá por el siglo XII Hildegarda de Bingen no perdía el tiempo: escribía, componía música, dibujaba, estudiaba botánica y lingüística, además de fundar un convento, ser consejera espiritual hasta del Papa, profetizar  y, cosa importante, tener visiones. “Las visiones que vi me llegaron no mientras dormía, ni en sueños, ni en la locura, ni con mis ojos carnales, ni con los oídos de la carne, ni en lugares ocultos; sino despierta, alerta, y con los ojos del espíritu y los oídos interiores, las percibí con los ojos abiertos”. Hildegarda confesó vivir esos episodios desde bien chica en sus cartas a Bernardo de Claraval, quien le respondió que lo aceptara y lo viviera como un don divino. A partir de entonces empezó a escribir y dibujar sobre ello.

Para el neurólogo David Ezpeleta esas luces y colores de los que habla en sus escritos y que aparecen reflejados en sus dibujos, junto con los trastornos físicos que acompañaban a sus viviones, son claras referencias a los síntomas del aura migrañosa.

Imagen

Hildegarda en plena acción.

La figura de Hildegarda de Bingen ha sido reivindicada como una de las más importantes en la cultura de la Alta Edad Media, como recoge Pedro Laín Entralgo en su Historia de la Medicina, o como describe la escritora Ángeles Caso: “si seguimos de cerca su vida y su obra, se nos muestra […] como una persona culta, fuerte y rebelde, capaz de sobreponerse a todos los prejuicios de su tiempo y de llegar a convertirse, con la única energía de su voluntad y su talento, en consejera de papas y emperadores, fundadora de monasterios, autora de libros visionarios y tratados científicos, médica y compositora de espléndidas piezas musicales. Una mujer sin duda alguna extraordinaria, cuya sabiduría, valor y talento sobrepasan de lejos los límites impuestos por la costumbre a su condición femenina”.


Las cosas de Hildegarda.

“Nadie podría soportar este atroz dolor si afectase a los dos lados de la cabeza”, escribió Hildegarda. Más razón que un santo. Literalmente, además.

Rematemos con el tema que Devendra Banhart le dedica en su nuevo disco (gracias a Paco por la aportación). Por algo será.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

Introduce tu dirección de correo electrónico para seguir este Blog y recibir las notificaciones de las nuevas publicaciones en tu buzón de correo electrónico.

Follow hemicranea on WordPress.com
A %d blogueros les gusta esto: